Promesa escondida

Por Pablo Durán.

No creo en la diatriba triunfal del poderoso
Coro altivo de beldades y eufemismos mentirosos
Tibia cuna de egoísmo, mente miope desdeñosa…
Creo en el testimonio sentido del que sufre
Cargando herido y cabizbajo la injusticia del destino
Como un trébol sin suerte, ironia viviente…

El horizonte justiciero nos invoca susurrante…
¿Quiénes serán los valientes y quiénes los cobardes?
¿Quiénes se sacrificarán esta vez muriendo por los otros?
¿Habrá guerra de justicia o sólo masa dormida?
¿Mi futuro será una flor o sólo esteril agonía?
¿Podrá mi ser comprender el enigma de esta vida?

¿Debo confiar en aquel puño que excede mi sentido?
Cuando era niño siempre confié en lo ostensible…
Un juego, un abrazo, una fantasía eran natural alegría
La madurez pragmática crea fantasmas indescifrables…
Mecanismos de defensa como sagradas rutinas…
Ídolos inconmovibles, vigilados por miedos guardianes…

¿Será acaso la clave vagar por una noche peligrosa?
¿Peregrinar con esas preguntas que desgarran el alma?
¿Reír como borrachos abrazando la cruda inmanencia?
Sólo sé que tu mirada era un faro entrañable
Yo elegí la soledad, abrir ojos a mi sino
Comprender el desierto como rebelde biografía…