A 5 años del asesinato de Macarena Valdés, la defensa de los territorios es más necesaria que nunca.

El 5to aniversario del asesinato a Macarena Valdés toma una relevancia especial, debido a los impactos socioambientales producidos por el calentamiento global que se han evidenciado en este último período. La figura de Macarena Valdés es un ejemplo de la lucha por la defensa de los territorios que han sido destruidos por los intereses del gran capital. Como ya es sabido, Macarena fue una activista ambiental que decidió enfrentar a la empresa Saesa del holding RP Global Chile, quienes se dedican a la construcción de hidroeléctricas.

A pesar de la ardua lucha de la comunidad contra el proyecto, este en poco tiempo, desvió uno de los ríos del sector, taló bosque nativo –lo cual es ilegal-, usurpó parte del territorio mapuche, instaló cableado de alta tensión cerca de las casas de las comunidades y destruyó uno de sus cementerios ancestrales.

La Negra -como la llamaban sus cercanos- pocos días antes de su muerte había recibido amenazas de parte de miembros de RP Global, y a pesar de que la autopsia señaló que Macarena se habría suicidado, las investigaciones que han hecho los familiares y el conocimiento de sus cercanos dicen lo contrario: “A la negra la mataron”…

Ella vive en cada lucha que resiste a la depredación de las grandes empresas que arrasa con los recursos para convertir la naturaleza en una mera mercancía.