Marzo: La pesadilla del Gobierno y los poderosos

chile resiste - barrancas

Luego del despertar de octubre, de la Revuelta que cambió a nuestro país, llega marzo como un mes clave para dar un nuevo golpe a la normalidad. Tras álgidos meses de movilización constante, de jornadas de protesta masivas y una casta política en las cuerdas, firmando acuerdos desesperados por recuperar algo de legitimidad, se vino el verano y unas breves, pero no tranquilas vacaciones para el Gobierno de Piñera.

Este último, de vacaciones en un lago, sin duda esperaba con angustia el mes de marzo. Tan así la desesperación y torpeza, que sus mensajes posteriores al veraneo no hacían más que reafirmar su soberbia y lo que ha repetido desde el comienzo de la Revuelta; el problema de las movilizaciones es de “orden público” y no el solucionar las demandas de una amplia mayoría, ni hablar de renunciar; en sus ambiciones no hay ni la más mínima cuota de dignidad.

Así, llega marzo y se avecina la pesadilla para el Gobierna, comienza a hacerse realidad, ya en la antesala notábamos un Festival de Viña marcado por las protestas, con artistas y público coreando los himnos del 18/O y mostrando a todos los países, que Chile despertó y no hay vuelta atrás. Una verdadera muestra de que el pueblo no ha caído en sus trampas, no ha comprado la pomada democrática y barata de los tiempos mejores, del diálogo entre ellos, la cocina y todo ese cuento repetitivo que terminó por cansarnos.

Para qué hablar de la legitimidad del Cuerpo de Carabineros que, sumado a los escándalos de corrupción, han mutilado al pueblo que ha salido a protestar, reprimiéndolo con la violencia más brutal y, por otra parte, resguardando a los ultraderechistas que marchan por el “rechazo” a la nueva constitución, sacándose fotos y dejando que estos últimos violenten a quien se cruce en su camino: no están de nuestro lado, son los perros guardianes de los poderosos.

Súper Lunes, día 2 y se retoman las movilizaciones con evasiones en el Metro Pudahuel, cortes de calle en distintas intercepciones; jueves 5, los secundarios y el mochilazo que tuvo a toda la red de metro tambaleando, suspendiendo servicios y cerrando al público; la normalidad comienza a desdibujarse. Viernes 6 de marzo, el primero de este nuevo periodo de protestas y Plaza Dignidad vuelve a repletarse de norte a sur, de este a oeste.

La gota que llena el vaso y termina por remecer al Gobierno, el 8 y 9 de marzo, Huelga Feminista, que en su primer día marca un hito histórico: la Marcha más grande registrada en el país, más de 2 millones de mujeres desplegadas por las calles, solo en Santiago, con un mensaje claro: El Estado opresor es un macho violador. El 11 de marzo Piñera no celebró precisamente con cotillón sus dos años en La Moneda. 

Todo hace presagiar que el 2020 será un año decisivo, el año de las conquistas que quedará en la historia por derrocar a un gobierno sordo, defensor de la desigualdad y que avala las violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos.

El 2020 es el año en que la organización y la lucha son el horizonte para revertir las desigualdades, terminar con años de abusos y de precarización de la vida; el 2020 será el año en que la palabra DIGNIDAD quedará grabada en los corazones de un pueblo que no se rinde, que se cansó y está dispuesto a todo por conquistar la victoria.