CUANDO EL PAN Y CIRCO SON DEL PUEBLO

Luego del estallido social, las plataformas artísticas y deportivas han sido utilizadas por el pueblo para visualizar la protesta popular.
“Panem et circenses”, es la frase con que el poeta Romano Juvenal, en el año 100 A. C, reflejó la realidad de la sociedad romana y de sus políticos. Estos últimos, con las malas prácticas de siempre, decidieron regalar comida barata y entretenimiento para ganar el voto de los pobres.
Más de 2.000 años después, el pan y circo sigue siendo una de las formulas favoritas utilizadas por los ricos y poderosos para mantener dormido al pueblo pobre, para así gobernar sin oposición y desviar la atención hacia lo menos importante.
Las fórmulas han sido diversas, festivales artísticos, el deporte (principalmente el futbol), visitas de personalidades y famosillos, además de los programas y teleseries que se exhiben en nuestra televisión abierta. Así es como han aprobado leyes perjudiciales para el pueblo mientras la gente estaba atenta a la selección Chilena o preocupados de los últimos sucesos de la farándula. Al parecer la fórmula funcionaba perfectamente.
Sin embargo, luego del estallido social de Octubre de 2019, el despertar de gran parte del pueblo de Chile produjo un vuelco a esta realidad. Las plataformas artisticas y deportivas no han sido un mecanismo útil para desviar la atención del pueblo, sino que el pueblo lo ha utilizado como una forma para visualizar su protesta tanto a nivel nacional como internacional.
Así sucedió con el retorno del campeonato nacional de futbol y los partidos jugados por los equipos nacionales en la Copa Libertadores y Sudamericana. Los cánticos y carteles en contra del gobierno han sido visto en cada uno de los partidos. Las barras de los equipos, han unido sus cánticos en contra de Piñera, gritándole fuerte que es un asesino igual que Pinochet. Tanto así que el CDF y FOX han decidido lisa y llanamente cortar el audio para evitar que esto suceda, censura que no han podido realizar respecto de los carteles llamando a Piñera a renunciar o haciendo visible que en Chile se mata y se tortura al pueblo.
Misma situación se generó en la ola de festivales que inundan la temporada estival. Tanto en el festival de Talca como en el de Arica varios artistas manifestaron fuerte y claro la compleja situación del pueblo chileno, y otros, los que están de lado de los poderosos, recibieron su merecido, tal como le pasó a Americo y al Che Copete, quienes fueron pifiados por el público presente.
El Circo más grande de nuestro país, el Festival de Viña, fue un verdadero batatazo para el gobierno y los partidarios del rechazo, ya que durante todos los días hubo manifestaciones tanto dentro como fuera de la Quinta Vergara. El humor giró en torno a los problemas políticos y la ineficiencia de este gobierno. La mayoría de los cantantes utilizaron esta plataforma como una manera de protestar y de apoyar el movimiento popular, además de visualizar la real situación del pueblo chileno ante la comunidad internacional.
El pan y el circo no deben ser más herramientas de dominación de los ricos y poderosos, deben ser herramientas del pueblo no sólo para consumir cultura o gozar de los expectaculos artisticos y deportivos, deben ser expresiones críticas de la realidad, al servicio de todos y todas. Debemos seguir copando todas las plataformas sociales y culturales para que finalmente logremos botar este modelo.