¿A quién quieren engañar?

Sobre una reciente votación en concejo municipal de Pudahuel.

Por Francisco Miño.

Polémica causó la última votación del concejo municipal en que se aprobó subvención para la filmación de una película. Más allá del análisis de los argumentos esgrimidos por el apruebo o rechazo de la subvención, parece inverosímil que dos concejales votasen en contra aludiendo a una supuesta “austeridad de recursos” cuando años atrás aprobaban subvenciones a centros culturales constituidos por sus familiares.

Un poco de contexto:

El pasado 24 de marzo en sesión extraordinaria el Concejo Municipal de Pudahuel sometió a discusión el proyecto de subvención presentado por la organización Getsemaní, en la cual solicitaban una subvención por 13 millones de pesos para la filmación de la obra “Jesucristo super star”. Dicho proyecto fue aprobado con seis votos a favor y cinco en contra, de los cuales a mi parecer parecen destacables los votos en rechazo de los concejales Víctor Saavedra y Lavinia reyes, esta última aludiendo que por una supuesta “justicia divina” votaba en contra. En razón de esto último es necesario recordar:

En los años 2015, 2016 y 2017 los centros culturales Karu mapu, Pedro Urdemales y Pienso y Creo solicitaron subvenciones a la municipalidad de Pudahuel por los montos de 1.500.000; 8.462.911; 50.000.000; 10.811.966; y 9.022.750.

En todas estas subvenciones los concejales en cuestión dieron su voto a favor, lo que en principio no es cuestionable salvo por el hecho de que los socios de dichos centros culturales eran conformados por los familiares directos de los concejales. Es necesario mencionar que este hecho relatado no solo es una burla a la austeridad que algunos de los colegas de las autoridades en cuestión pregonan, sino que además es una conducta que en específico daña el PRINCIPIO DE PROBIDAD según lo que establece el artículo 64 n°6 de la ley 19.653 (sobre probidad administrativa) que cito:

“Contravienen especialmente el principio de la probidad administrativa, las siguientes conductas:

(…)

6. Intervenir, en razón de las funciones, en asuntos en que se tenga interés personal o en que lo tengan el cónyuge, hijos, adoptados o parientes hasta el tercer grado de consanguinidad y segundo de afinidad inclusive.

    Asimismo, participar en decisiones en que exista cualquier circunstancia que le reste imparcialidad.

    Las autoridades y funcionarios deberán abstenerse de participar en estos asuntos, debiendo poner en conocimiento de su superior jerárquico la implicancia que les afecta;”

Dicho esto no solamente es posible sacar conclusiones apresuradas frente al cuestionable ejercicio del cargo que han desempeñado los concejales aludidos, sino que además es pertinente cuestionarse:

¿Por qué estos defensores de la austeridad y la justicia, no rechazaron las subvenciones presentadas por los centros culturales conformados por sus familiares en los años mencionados?

Pues Pudahuel siempre ha sido una comuna carenciada independiente del contexto sanitario ¿por qué ni siquiera se abstuvieron de votar? Pues la ley es clara en cuanto a que conductas atentan a la probidad del cargo, sin embargo estos de igual manera desobedecieron.  Y por último ¿a quién quieren engañar?

Pues a todas luces es injusto votar a favor de subvenciones culturales a organizaciones conformadas por sus familiares versus votar en contra a subvenciones culturales de organizaciones de vecinos sin vínculo familiar con los mencionados.

Post data: dejo los documentos que respaldan tanto los montos solicitados por los centros culturales en cuestión y las actas de asambleas donde se confirma que los socios de estos son familiares de los concejales, para quien tenga interés en sacar sus conclusiones, y en resguardo también de que los concejales quieran tomar represalias en mi contra mediante tribunales.

https://drive.google.com/drive/folders/1dd2Rg7tWCvXsUuY6OjlDL1QfKmgiODRL