LA LUCHA DE LOS/AS DOCENTES DEL DUOC;

UN PRECEDENTE PARA LUCHAR CONTRA LA PRECARIEDAD LABORAL.

Por Mati, LTB.

“Es importante resaltar que este resultado no se debe a la mera astucia legal ni menos aún a la caridad de la institución de inspiración católica, sino que ha sido fruto de la decisión de muchos docentes que se cansaron de vivir de acuerdo a lo que simplemente se les ofrecía, y por medio de la organización, pusieron sus necesidades sobre la mesa con tesón, perseverancia y sobre todo mucho coraje”

A fines del 2018 un grupo de 130 docentes fueron despedidos de DUOC-UC, algunos recibieron el aviso informándoles que no tendrían carga horaria mientras que otros tendrían que esperar hasta marzo para enterarse in situ que no volverían a sus labores, llegando a hacer las clases y encontrándose con otros/as docentes ocupando su lugar. Los/as estudiantes durante ese verano tomaron sus asignaturas con determinados docentes y después se dieron cuenta que estos habían sido desvinculados.

La medida obedeció claramente a una práctica antisindical pues en septiembre del año anterior se había constituido el sindicato Inter empresa de profesores universitarios e institutos profesionales (SIPUIP) para pelear por mejores condiciones, ya que como es de costumbre, en estos planteles de educación superior, la gran mayoría de los docentes trabajan a honorarios, es decir, se considera un acuerdo civil pero no laboral, lo que significa que poseen cero estabilidad y protección, prácticamente es un no contrato que acomoda a las instituciones-empresas pero que precariza la vida de los/as docentes. Lo mismo ocurre con el contrato a plazo fijo, donde año a año son despedidos perdiendo, entre otras cosas, su antigüedad laboral. Así, hay casos en que algunos docentes llevan 20 años trabajando en la institución y de un día a otro pueden no renovarle el contrato y finalizar sus labores sin compensación alguna.

Esta relación de incertidumbre actúa también como un dispositivo de control, pues condiciona constantemente la continuidad a través de criterios poco transparentes y que muchas veces tiene más que ver con la “lealtad” a la institución que con el desempeño en el cargo.

Es por esto que, no contentos con esta injusta desvinculación, a partir de diciembre de 2018 un grupo de docentes levantó varias demandas contra el DUOC. En vez de realizar una demanda colectiva hicieron muchas demandas individuales, lo que les facalturia para ser testigos unos/as de otros/as en dichas causas. Fue ahí donde tuvieron varios reveses como, por ejemplo, en los juzgados laborales de Puente Alto donde se revisaron parte de las más de 100 demandas, hasta llegar a la Corte Suprema donde finalmente en diciembre de 2020 se marcó un importante precedente. Por unanimidad, la cuarta sala de la Corte Suprema sentenció que “Fundación Instituto Profesional Duoc UC vulneró los derechos de la profesora de matemática, Millaray Medina, que llevaba cinco años contratada a plazo fijo.

Es importante resaltar que este resultado no se debe a la mera astucia legal ni menos aún a la caridad de la institución de inspiración católica, sino que ha sido fruto de la decisión de muchos docentes que se cansaron de vivir de acuerdo a lo que simplemente se les ofrecía, y por medio de la organización, pusieron sus necesidades sobre la mesa con tesón, perseverancia y sobre todo mucho coraje.

Un gran saludo para ellos/as, que no bajen los brazos y que esta experiencia se multiplique por todos los planteles de educación superior.