por la autodeterminación de nuestras vidas.

Por Joseph K.

Retrocedimos a fase 2 en toda la Región Metropolitana. Me pregunto por qué el Estado no invierte en prevención y solo en control. Retroceder es algo que sucede cuando se falla en el plan de avance. Con cerros de dinero para que los tecnócratas planifiquen como números a los humanos, como átomos de su comida abundante y menosprecio fascista.

Se disminuyeron los contagios exponenciales del covid-19. Esta enfermedad de los ricos, la cual se les pegó en sus viajes de negocios y turismo internacional. Y qué mejor que controlar a la población nacional y mundial con cuarentenas preventivas. Pero el problema es que no podemos tomar nuestras propias decisiones en cuanto a prevención familiar y territorial. El Estado burgués se las ingenia para usar a su favor toda coyuntura, tirar a los milicos con sangre en las manos a la calle y prohibir vivir concientemente.

Nos encarcelaron en nuestro país, en nuestras casas y en nuestros miedos.

La revuelta de  octubre del 2019 les dio una lección a los empresarios y a la casta política. Aquí estamos y lo hemos estado siempre, desde hace 500 años resistiendo, desde la fundación de las las comunas del extrarradio pobladas a base de explotación, hambre y control del miedo. ¡Y qué pasó?

Aún sobrevivimos, luego de la dictadura, tuvimos hijos y nietos que están de pie y protestarán mil veces más para arrebatarles la constitución falsa que quieren vendernos con su democracia neoliberal.

Se les ha pedido de muchas formas que liberen a los presos de la revuelta y utilizan su técnica de oídos sordos, represión y mentiras judiciales. Cada día que pasa, el tejido social se construye y se reconstituye en los territorios.

Los hijos de la explotación de sus padres, de sus lágrimas en rincones solitarios ya son un océano de demandas.

La edad oscura de los políticos profesionales y sus maquinaciones fue rota, aún respiran, pero temen perder su zona de confort elaborada a base de ignorancia y corrupción. El miedo que infunden nos pone en alerta solamente. Como cuando en la Prehistoria el ser humano dejó el individualismo que los hacía débiles y se unieron para enfrentar a las fieras que los devoraban.

El miedo se transformó con los siglos en una facultad de concentración de los sentidos, la mente y el corazón.

El derecho penal del enemigo, basado en la cárcel, el olvido y el asesinato impune, que llama terroristas a los luchadores sociales tiene las horas contadas. Frente a él se levanta el derecho a la vida, el derecho a la autodeterminación territorial, el derecho a una nueva carta magna, el derecho a no desconfiar de mi compañero y tejer los poderes populares que les darán cara al neocolonialismo yanqui del cual lamen botas con una lengua llena de traición al pueblo chileno.

El miedo imaginario publicitado por los medios de comunicación burgueses hace tu trabajo. Para entender esto y romperlo hago uso del Mito del Minotauro, el mito de la creación de la epistemología:

El pueblo de Atenas debía entregar como tributo al rey Minos anualmente a 7 mujeres vírgenes y a 7 hombres vírgenes, lo cual desangraba a este pueblo. Un día, Teseo le dice a su padre, Egeo, que irá a matar al Minotauro en el fondo de su guarida, en el laberinto donde comía a estos jóvenes tributados. Su padre teme y le dice que no se puede, que siempre ha sido así y siempre será así. Teseo se rebela contra su propio padre envuelto en el miedo y el dolor que ha experimentado y se anota en el barco negro que llevaría al tributo ese año. Al viajar del barco negro en el puerto de Creta ve a la hija del rey y la enamora con su fuerza espiritual al instante. Ella le entrega un hilo para que al entrar al laberinto pueda salir por la entrada, algo que Teseo no quiere porque él quiere matar y salir por la puerta grande y liberar a su pueblo del miedo imaginario.

El Minotauro representa nuestros miedos mentales irreales que nos hacen comportarnos y entregar a los que amamos a las fauces del terror del Estado que nos domina en nuestra propia mente. Teseo mide el laberinto y el laberinto se esfuma porque es una casa que conocemos, es el miedo a lo desconocido que al conocer se esfuma. El Minotauro no existe en la realidad, existen nuestros temores y miedos que nos inculcan. Era mentira. Al regresar a su pueblo, Teseo, el primero que regresa de la oscuridad de la ignorancia,  libera a su pueblo de sus propios miedos, lo demás es historia.

Hay que enfrentar los problemas, grandes, chicos e imposibles, y gritar fuerte la hermosa palabra libertad, que también robaron. Cada uno tiene que tomar sus propias decisiones. Decido educación, vivienda, salud, jubilación, y libertad para las mujeres, autodeterminación y apañe con los otros pueblos, las otras comunas, los otros vecinos, hermandad en los trabajadores y en los marginados de todo.

La propiedad privada humana de generaciones dañadas, donde estos últimos 30 años y mucho más nos aislaron y sufrimos con nuestras familias, salen de su ignorancia de sí mismos, confían en la organización, porque somos seres eternos.

El segundo libro más leído después de la biblia, El Quijote, trata sobre la amistad.

No conozco nada más revolucionario que la amistad de los pueblos y las personas.

Por eso salemos a protestar, a acompañarnos, a encontrarnos, a saltar todas las reglas del control, no somos enemigos, somos la vida que renace siempre en la tierra y está vez quiere libertad para los presos de la revuelta, Esos teseos que aún están midiendo el laberinto y saldrán por la puerta ancha a gritar libertad.

Cambiaremos el nombre de la Alameda por Luis Emilio Recabarren y nada nos detendrá. La edad media en Chile acabó, llegó el renacimiento.