“Ellos convirtieron a la naturaleza en un bien de lujo”

Entrevista realizada por Carlos

Paloma Bravo Córdova nace en Las Rejas Sur, Estación Central, pero vivió toda su vida en San Roque. Estudió geografía, innovación pública y hoy se encuentra haciendo un magister en patrimonio.  Es experta en conservación y se ha especializado en investigaciones y lucha respecto de la palma chilena. Participó del colectivo de fusión andina Willa Masi por muchos años. Participa de varias redes y colectivos feministas y actualmente es secretaria del sindicato de trabajadores de CONAF.

¿Cómo fue tu vida en San Roque?

Llegué a vivir en San Roque cuando tenía 8 años, nací en la Villa Francia, allá en Estación Central, por allá por Las Rejas Sur, en el año 1987 mi madre decidió irse a Valpo, la cosa estaba re fea en la pobla, los milicos seguían interviniendo y el panorama se había puesto asqueroso después del atentado al pinocho.

Mi madre, una mujer siempre súper poderosa, tomó la decisión y nos viramos a Valpo, así con la pura ropa, estuvimos varios meses viviendo en una casa sin muebles, pero era bacán, mi hermano tenía 4 años y yo 8, mi mamá era joven, tenía 32 años y mi papá se había ido al exilio en el año 1982.

¿Qué problemáticas sociales existen actualmente en San Roque?

Las problemáticas que hay en el cerro son las mismas de varios cerros de Valpo, porque la gente de arriba no es la misma gente del plan, o del Valpo patrimonial del turismo. 

La parte alta de los cerros tiene otra vida, una dinámica propia, otra forma de relacionarse, hay droga, hay delincuencia, pero también hay pertenencia y amor barrial, esa propiedad de la mirada, te permite ver desde tu ventana cuando la vecina está tendiendo la ropa o cuando está regando las plantas, hace que uno tenga una vida en común, una conciencia colectiva.

¿Por qué elegiste estudiar geografía?

Siempre me gustó la historia, y siempre quise ser arqueóloga, pero mi profe de historia del Liceo Comercial de Valparaíso, nos dijo una vez que los arqueólogos en Chile no servían pa na, que no podían trabajar y que nadie financiaba investigaciones, así que me frustré antes de estudiar.  Como estudié en un liceo municipal, comercial, no tenía idea de la  prueba de aptitud ni del NEM, ni nada de eso, el foco estaba puesto en no quedar embarazada y terminar cuarto medio.  Hice un preuniversitario y me fue bien, así que hice un listado de carreras el día anterior de ir a postular y decidí geografía sin saber ni tener idea de que era o que hacían los geógrafos en esa época, era la primera persona que entraba a estudiar a la universidad en mi familia y eso ya era motivo de orgullo.

¿Qué cosas no se enseñan en la universidad que serían muy necesarias experimentar para estar mejor preparadxs frente al mundo laboral chileno?

Principalmente a hacer equipo y a mirarnos como iguales, esta sociedad está corrompida por la competencia, nos enseñan desde chicos a ganar, que esa wea “está bien”, el colegio y en general el sistema educativo hace la gran tarea y se pone al servicio del capitalismo, que nos ve como piezas funcionales, con un individualismo desgarrador.  Entonces cuando llegas a trabajar te encuentras con puros individuos que quieren ser jefes, sin importarles la calidad de su trabajo ni la calidad humana, eso pasa y genera un círculo vicioso, dónde los jefes son los que pegaron más codazos, en su mayoría hombres. 

¿Por qué decidiste estudiar cómo abordar la violencia contra las mujeres?

La violencia ha sido una condición en nuestra historia femenina, mi abuela fue abusada, golpeada, esclavizada, desde su tierna infancia y la historia se repite generación tras generación, mi madre una luchadora constante también lo ha sufrido, lo sufro yo en una medida más solapada pero lo sigo y lo seguimos sufriendo, la violencia contra las mujeres es enferma en esta sociedad y lo peor es que está invisibilizada, eso es lo peor. 

Por ejemplo cuando se castiga a las mujeres por ejercer la prostitución, pero nunca se ha castigado a ningún cliente, es una forma velada de violencia, y eso es solo un ejemplo burdo por lo demás, pero son miles. 

Poder visibilizar esta violencia apañando a mis hermanas, es mi principal motivo de análisis y estudio.

¿Qué hace la diferencia entre hombres compañeros y hombres patriarcales?

La conciencia que produce la empatía, la empatía es algo que se ha perdido, y tan importante para poder visibilizar el poder del patriarcado, que se ha metido en las costumbres y creencias de nuestra sociedad como un cáncer sin cura.

¿Qué te motivo a participar del colectivo Willa Masi y cuál fue tu experiencia de amistad con tus compañeras?

Yo siento que la música andina corre por mis venas, quizás por dónde me crié, mi padre me cantaba canciones de Quilapayún cuando era chica, es uno de los únicos recuerdos que tengo de mi niñez con él.  En ese entonces por el 2007, Wila Masi era un colectivo en formación y tenía varios compañeros de geografía en el grupo, así que nos metimos con mi amiga Francia, llegamos y nos quedamos varios años, hasta que me fui a trabajar a Santiago y tuve que dejar de participar, pero dejamos amistades gigantes con las que hasta el día de hoy somos íntimas, son historias de amor de verdad como con la misma Francia o la Denís, hoy una gran relatora oral.

¿Qué podrías decir sobre los lugares urbanos y rurales en donde has vivido?

Uf, sacando la cuenta he vivido en varias partes, por mi pega de geógrafa me ha tocado vivir en zonas rurales y también en la más acérrima urbanidad, ahí a una cuadra de la Moneda. 

En general, es la desigualdad, el centralismo que hace creer que Chile es Santiago, ni siquiera eso, que Chile es Providencia, Ñuñoa, Las Condes y eso sería, el resto sólo “gasto social”, es terrible esa desigualdad y es terrible también como quienes llegan a vivir a esos espacios se olvidan de quienes fueron, olvidan su raíz,

por eso me devolví, después de vivir 8 años en Santiago, me devolví, a trabajar a la región, hoy vivo en Villa Alemana, en el sector sur donde las papas queman, donde se vive el verdadero Chile, así como en el cerro o la quebrada en Valpo.

¿Qué mirada deberían tener los santiaguinos sobre las zonas de sacrificio desde un punto de vista de la geografía económica?

Ninguna, los santiaguinos no tienen nada que opinar de lugares dónde no viven.  Ni menos tomar decisiones, hay que hacer de una vez por todas que las comunidades, los pueblos, las regiones sean autodeterminados. 

Yo los traería un rato a habitar Quintero o Ventanas, para ver si son tan outdoor y “ecológicos” como ellos piensan.

¿Qué trabajo ha desarrollado tu sindicato posterior al estallido social de octubre pasado y durante esta pandemia?

Cómo sindicato estamos preocupados de los proyectos de ley que reforman CONAF, tanto el SBAP, servicio de biodiversidad y áreas protegidas, y SERNAFOR, servicio nacional forestal, es harta pega ya que son dos entidades que se van a crear para disolver finalmente CONAF, nuestra principal preocupación es que se mantengan los derechos laborales adquiridos por nuestros socios, que no se pierdan con este gran cambio.

¿Qué aciertos y errores han cometido CONAF, CONAMA e INDAP estos últimos 30 años?

Errores gigantescos, pero hablaré solo de CONAF, institución en la que llevo trabajando 11 años y la conozco.  Me gustaría también hacer una diferenciación ya que cuando uno mira las instituciones generalmente no mira a las personas que trabajan ahí, y eso es importante porque generalmente los errores son inducidos por directivos y jefaturas que dependen del gobierno de turno.  Ese partidismo y cuoteo político es el que tiene muy mal a las instituciones públicas, esos “cargos de confianza” que duran 4 años, se llenan los bolsillos y se van a crear sus propias empresas que después le prestan servicio al mismo Estado.

¿Qué elementos presentes en la ley del bosque nativo son pro capitalismo?

La ley de bosque nativo tiene grandes deficiencias, también la forma en que se ha aplicado, uno de ellos es el tema de las formaciones xerofíticas, vegetación de zonas áridas o semi áridas, o las formaciones arbustivas o de bosque esclerófilo, también su relación con los proyectos agrícolas.  Es de público conocimiento el tremendo daño causado por los paltos y las empresas de exportación de paltos al bosque nativo, dónde han desmantelado zonas completas por estas plantaciones.

¿Qué papel cumplen las instituciones militares en el trabajo cartográfico?

Los milicos son los cartógrafos “oficiales” de Chile. 

Para entender un poco, uno puede hacer un mapa de lo que se te ocurra, porque todo es espacializable, pero debes tener un lienzo base con mapas de caminos, ríos, poblados, etc… como referencia, es esa cartografía la que construyen los militares con el instituto geográfico militar.  Lamentablemente, el poder tener acceso a esa “cartografía oficial” debe pagarse, y no es barato.  Mi opinión es que si es un trabajo que se hace con fondos públicos debe entregarse de manera gratuita, más si es oficial y asegura ser fidedigna.

¿En qué situación se encuentra la flora y fauna en Chile?

Pésima situación. El capitalismo, que nos heredó la dictadura cívico militar, ha permitido que los grandes grupos económicos se continúen llenando los bolsillos a costa de nuestro patrimonio natural y cultural asociado, es fácil hacer un poco de historia y ver qué pasó con la expansión de la industria forestal, pesquera, minera y agrícola, efectivamente hoy los paltos son lo que ayer fueron los eucaliptos y pinos, para qué decir la gran minería. 

Ellos convirtieron a la naturaleza en un bien de lujo, dónde sólo tienen acceso a ella quienes pueden pagar, quienes pueden y tienen acceso a llegar, porque la naturaleza está siendo relegada a islas terrestres cada vez más alejadas, fragmentando el territorio.

¿El ser humano ha perdido su relación con el medio ambiente?

El ser humano está perdiendo su relación con el medio ambiente, es un proceso que podemos detener con educación, es deber de los profesionales, investigadores, científicos, de quienes trabajan con la naturaleza y su conservación , educar, y educar en todo ámbito  no sólo en el colegio, no solo a la niñez, sino también a los adultos, adultos mayores.  Debemos exigir un cambio en la ley y con una nueva constitución podemos hacerlo, pero ese trabajo va a ser muy difícil si desconocemos los temas, por eso es fundamental activar desde el conocimiento más que desde la guata o el sentimiento.

¿Qué papel debe cumplir una comunidad por el logro de la autonomía hídrica?

Para poner un poco en contexto, la crisis hídrica tiene un alto componente humano como detonador, esto significa que se debe dejar de ver el clima como obra divina o de santos, de San Isidro. 

Por lo tanto, somos nosotros los responsables que sean grandes empresas hidroeléctricas, termoeléctricas, forestales o simples ciudadanos. Nuestra labor como seres simples es poder hacer un uso consciente del agua, y también de su recolección, el negocio del agua ya nos perjudicó como personas y como comunidad, por lo tanto es hora de hacer nuestras propias cosechas, nuestros propios sistemas de recuperación de aguas, entre otros.

¿A qué problemas te has enfrentado en tus diferentes proyectos de conservación?

El principal problema en Chile es la ley y la institucionalidad ambiental.  Es bien sabido que la ley 19.300 y el sistema de evaluación de impacto ambiental sirve para “permitir proyectos” dentro de la “legalidad” pero no para detenerlos, y es simple si un proyecto cumple con la norma, se permite.

Pero la norma suele ser laxa, además suele ser interpretada de diferentes maneras.  Si no hay un cambio en la ley, es imposible detener el brutal deterioro que estamos experimentando en nuestro entorno natural.  Una nueva constitución es clave para poder hacerlo, debemos juntar toda nuestra fuerza y hacer los cambios ahí.

¿Qué responsabilidad tienen las grandes forestales y la gran minería en la sequía, la deforestación y los atropellos a los pueblos que viven en Chile?

Tienen toda la responsabilidad, pero es una responsabilidad compartida, de tres grandes fuentes malvadas de poder, el legado de la dictadura, constitución, el empresariado sin escrúpulos y el estado debilitado.

¿Qué herramientas tecnológicas usadas en geografía demográfica y natural podrían usarse en la prevención de situaciones sociales?

 Existen varias herramientas y la tecnología de geolocalización avanza de manera vertiginosa, lo que es beneficioso y peligroso, hoy el señor google sabe todo de nosotros, desde donde estamos hasta lo que queremos comprar.  Como te dije anteriormente se puede hacer un mapa de lo que quieras, la diferencia la hacen los tiempos, la cartografía en tiempo real que permiten hacer las redes sociales son una herramienta súper potente. A mí me gustaría por ejemplo hacer un levantamiento de todos los locales de votación de mi comuna, saber dónde vamos a estar ese día, donde se está cometiendo un abuso y actuar como hormigas todxs a la vez.