Las malas juntas de la municipalidad de Pudahuel

Por Joseph K.

En las elecciones municipales programadas para el mes de abril del 2021, el alcalde de Pudahuel dejará un sucesivo mandato de 29 años. Atrás quedarán seis períodos en la casa colonial de San Pablo con Los Ediles, acumulando un capital personal de más de 300 millones de pesos y una influencia inmejorable en el partido socialista y sus malas juntas.

La ex comuna de Barrancas fue fundada el 25 de febrero de 1897. Sus primeros pobladores exigieron una administración territorial propia sobre la base de las necesidades básicas institucionales. Su primer alcalde, José Besa, trabajó por la seguridad de la comunidad aquejada de  los asaltantes de caminos. En los albores del siglo XX, Barrancas era una comuna de paso y según el nombre topográfico mapuche, pudáuel (muchos charcos) simboliza a una laguna alimentada por la lluvia, el río Mapocho y un par de esteros.

Barrancas tuvo 26 alcaldes, reelegidos en algunos casos, antes del golpe militar del 73. Sus mandatos duraban de 2 a 3 años, con algunas excepciones de 4. La dictadura, aparte de la nueva regionalización administrativa, Constitución, detenidos desaparecidos y torturados, separa está comuna en tres: Cerro Navia, Lo Prado y Pudahuel. El nombre de Pudahuel es erigido en función del prestigio del aeropuerto del mismo nombre. En este período oscuro, la comuna de Pudahuel es regida primero por un demócrata cristiano, luego por 6 militares en ejercicio, intercalados sus mandatos por 4 civiles independientes y finalizando este período dictatorial por dos civiles pertenecientes al partido Unión Demócrata Independiente (UDI). Uno de ellos (Patricio Melero) fue presidente de este partido y en la actualidad es diputado por la circunscripción a la cual pertenece la comuna.

Con la llegada de la democracia, sin olvidar las protestas y la infaltable represión en los 80, es elegido un guitarrista como concejal el año 1992. Los demás honorables lo eligen alcalde y comienza en esta comuna santiaguina, poblada el siglo XX por obreros rurales y campesinos en tomas de terreno y poblaciones callampa, el período de transición. El partido socialista, con su memoria persuasiva y desideologizado, administra el modelo, con un Johnny Carrasco de jeans y camisa que comparte una estrategia populista. Solo dejará el poder comunal bajo una ley promulgada el 2020 para la no reelección de alcaldes sempiternos. Es hora de partir en un largo tour.

La comuna tiene alrededor de 230 mil habitantes, de los cuales el 75% está en situación de vulnerabilidad social y el 10% está bajo la línea de la pobreza. Para los que han caminado por sus calles, la droga y la violencia es pan de cada día. Además, el 18% de su población, especialmente rural, no tiene servicios básicos. Los colegios, con una matrícula de 21 mil jóvenes y niños, mayormente particulares subvencionados, son catalizadores de esta violencia y desigualdad, con una alta tasa de precariedad estudiantil, poco acceso a la educación superior y padres con una baja escolaridad.

Siguiendo la norma eleccionaria de nula rotación, en las elecciones municipales del año 2012 fueron reelegidos la totalidad de los concejales en ejercicio, además del alcalde. Está es una situación muy peculiar que se da por la estructura de los votantes y las medidas de los programas municipales. En promedio, en las últimas tres elecciones municipales votaron solo el 25% de la población pudahuelina, con una composición etaria muy marcada por los adultos mayores, los que a su vez son los receptores económico persuasivos, sin olvidar su condición social, de los programas de adulto mayor como paseos veraniegos, salud domiciliaria, eventos de sus agrupaciones y mejoras a las juntas de vecinos. Pero si escarbamos un poco, nos encontraremos con dirigentes sempiternos también. Una cosa es cuidar y tomar medidas a favor de los adultos mayores, pero otra muy distinta es dejar de lado al conjunto de la población comunal no votante, como por ejemplo la necesidad de establecimientos de salud general recomendada por su densidad demográfica propia.

La actual administración del Estado en Pudahuel en términos territoriales, llámese municipio, CORE y COSOC, están regidos por los partidos  PS, UDI, RN, DC, PPD y RD. La tónica del país y el ajedrez de su casta política también es patente en esta comuna. Pero ésta tiene una peculiaridad: el PS domina hace muchos años la unión de juntas de vecinos y el concejo comunal de organizaciones de la sociedad civil, muy bien atendidos por programas tácticos que bajan de la misma alcaldía de jeans gastados.

La Ilustre municipalidad de Pudahuel es una corporación autónoma de derecho público, cuya finalidad es satisfacer las necesidades de la comunidad local y asegurar su participación en el progreso económico, social y cultural de su comunidad. Esta definición viene dada por la ley de municipalidades, creada en la dictadura cívico militar, que definió muy arteramente el marco  constitucional y normativo de nuestra sociedad para reproducir un sistema capitalista neoliberal por un tiempo indefinido, la democracia protegida y el capital depredador. Muy lejos de una comuna de gobierno autónomo, y más lejos incluso de una comuna popular. Queda muy poco para el plebiscito que le dará fin a toda una generación de personas bajo la sombra militar y la soga de la explotación del abanico político empresarial.La nueva constitución nace como táctica para acallar al levantamiento popular de octubre, noviembre y diciembre del año pasado. El poder no es sólo cosa particular de Macbeth.

Las raíces más ocultas de la coordinación de los políticos profesionales y los empresarios, ambos muy bien conocedores de la publicidad comercial y política, son patentes en la comuna gracias a la presidencia que detenta, también, Johnny Carrasco en la corporación de desarrollo sustentable de Pudahuel, CODESUP.

Esta es una entidad privada, la cual tiene entre sus socios jurídicos a Gildemeister, Hilton Garden Inn, Cemento Melón, Bodegas San Francisco, Concesionaria Nueva Pudahuel, Inmobiliaria San Patricio, Parque Industrial Lo Boza y Parque Industrial ENEA.

Todo esto es completamente legal, incluso que sus socios deban pagar 2 millones y medio mensualmente como membresía. Un alcalde sempiterno que tiene acciones en más de una de ellas, un capital personal de multimillonario, un asesoramiento legal y estadístico municipal, gracias a Mapocho Consultores, en sus definiciones y levantamiento del Plan de Desarrollo Comunitario tecnócrata, es muy conflictivo para una comuna marginal. Un largo tour del engaño.

Reitero: el 75% de la población de Pudahuel es vulnerable socialmente desde el punto de vista de la ficha de protección social, la cual define vivienda, educación y trabajo. Una de sus dimensiones de inequidad social fue marcadamente posible gracias a la administración municipal. La municipalidad se abocó a solventar a los empresarios de Pudahuel, entregándoles mano de obra barata, precarizada socialmente, cerca de sus trabajos donde se puede ver pasar a los aviones.

                En Pudahuel hay 40 mil Mipymes donde trabajan 20 mil trabajadores y 10 mil grandes empresas donde trabajan alrededor de cien mil personas. Todos tenemos un amigo que ha trabajado en la ENEA. ¿Cuánto crecerá en el futuro esta área de distribución logística empresarial, falsamente llamada industrial? ¿Cuántos dineros municipales han sido traspasados a empresarios lobistas en iniciativas de servicios de contratación directa mediante Convenio Marco? ¿Cuántas normas han sido reelaboradas para su beneficio? ¿Cuáles son los nombres de las malas juntas de jeans raídos?

Fuentes de consulta y descarga de documentación:

https://www.cepal.org

https://www.ine.cl

https://www.mpudahuel.cl

https://sites.google.com/mpudahuel.cl/dideco

https://www.codesup.cl/

https://www.sociedadpoliticaspublicas.cl

https://cl.linkedin.com/company/mapocho-consultores

https://www.trabajo.com

https://www.ojoconmipisto.com

https://www.leylobby.gob.cl/instituciones

http://www.subdere.gov.cl/

http://www.sinim.gov.cl/

http://repositorio.uchile.cl/